Como amante de la gastronomía lo que deseo con respecto a las nuevas aperturas es que los nuevos establecimientos triunfen, sobretodo si están trabajados.

Lo bonito de las sorpresas es ese punto de incógnita, esa inquietud que se tiene al principio cuando no sabemos ni podemos controlar que va a pasar.  Llegué a Bache con esa sensación.

Expectativas altas con un cocinero de postín, con un éxito en Madrid bajo el brazo. Ale Alcántara es su nombre, apuntenlo.

¡Basta de preámbulos! Pasemos a la reseña en sí.

Bache se sitúa en la Plaza de San Pedro. Local pequeño, coqueto, un poco ruidoso (aunque el ruido lo provocamos los clientes).

Carta basada en productos de la zona, sobretodo de la parte gaditana. No muy amplia en número pero si en variedad.

Si sois habituales lectores de este humilde blog sabréis que soy un enfermo de las patatas bravas. Efectivamente, fue la primera tapa que pedimos y no decepcionó, de hecho, se coloca en el TOP 5 de mis favoritas. Buena mezcla de salsas con un sabor intenso y picante, como debe ser.

La segunda tapa fue una espectacular ensaladilla de carabineros. Aunque mis amigos del GOES rechacen estas variantes de la ensaladilla, a mí son las que más me gustan. Muy conseguido el gusto del carabinero.

Pasamos a un poco de carne. Solomillo al wisconsin con setas de temporada. Salsa suave bien acompañada por unas setas muy gustosas. Quizás un poco escaso de cantidad.

Lo que llega ahora es uno de los buques insignia del local. Kebab de chicharrones de Cádiz con payoyo y salsa achiote. Se debe convertir en uno de los «Must» de la ciudad. Peregrinación obligatoria solo para probar esta tapa tan original.

Y para terminar el postre. Payoyo Cake, tarta de queso payoyo. Aun se me caen dos lagrimones al recordarlo. ¡Qué sabor! ¡Qué potencia del queso! ¡TREMENDA!

Como dije al principio, estas sorpresas son las que te hacen alegrarte como amante de la gastronomía. Visiten sitios nuevos, prueben, degusten y valoren, pueden llevarse sorpresas tan agradables como este Bache.